El sector alimentario se clasifica en dos grandes subsectores: industria de la alimentación y fabricación de bebidas.
A su vez, la industria de la alimentación está formada por los siguientes ámbitos de actividad: industria cárnica, elaboración y conservación de pescado, preparación y conservación de frutas y hortalizas, fabricación de aceites y grasas, industria láctea, fabricación de productos de molinería, almidones y productos amiláceos, fabricación de productos para la alimentación animal y fabricación de otros productos alimenticios.
La industria de elaboración de bebidas presenta los siguientes ámbitos de actividad: industria vinícola, industria de elaboración de otras bebidas alcohólicas (cerveza, sidra) e industria de bebidas no alcohólicas (agua).
Dentro de la Clasificación Nacional de Actividades Económicas, el sector se corresponde con los epígrafes de actividad 10 y 11.
La industria alimentaria está inmersa en un continuo proceso de transformación debido a múltiples factores que pueden condicionar su competitividad: reglamentación del sector, cambios en el sector (costes volátiles de los insumos, exigencias d l canal de distribución, crecimiento de referencias en el mercado, vida útil corta de algunos productos, etc.), a los que debe añadirse el análisis de la oportunidad que supone para la industria alimentaria el comercio exterior.